El auge de los smartwatches y la tecnología ‘wearable’, en pararelo al desarrollo de la tecnología de autenticación biométrica (escáner de rasgos humanos), va a incrementarse, según todos los estudios,  durante todo el año 2015. Los ‘smartwatches’ van a ser  el producto estrella, ya que dan alternativas al Smartphone, sincronizándose con el teléfono  vía Bluetooth. Entre sus funciones, nos avisan mediante vibración cuando se reciben llamadas, eventos del calendario, recordatorios de actividades, menciones en redes sociales, mensajes de texto o correos electrónicos. Los relojes inteligentes son valiosos porque también pueden monitorizar la actividad física, ya que miden el número de pasos diarios, las calorías quemadas y las distancias recorridas (información que se va almacenando y procesando en la app del aparato para mostrar las diversas estadísticas al usuario). Igualmente, permiten disparar a distancia la cámara del móvil así como controlar la música (iniciar, pausar o navegar entre pistas).

Imagic ha optado por entrar en el mercado de los relojes inteligentes sin sacrificar la base funcional de un reloj de siempre, lo que los clientes demandan: adaptar la tecnología a los relojes mecánicos de alta calidad y diseño muy cuidado. Es un esfuerzo por adoptar las últimas tendencias de la tecnología portátil, sin eliminar lo que realmente resulta útil en un reloj especial (maquinaria de precisión y materiales y acabados de lujo). El reloj inteligente de Imagic es compatible con el Galaxy S4, S5, Note 3, Note 4 y otros smarpthones Android seleccionados con la versión 4.3 o superior y con el iPhone 4S, 5, 5C, 5S, 6 y 6 plus que utilicen iOS 7 o superior.

El ‘boom’ de los ‘smartwatches’ certifica lo que parece cada vez más claro: que la industria de los wearables acelera y, cara a todo el 2015 , no parará de reinventarse, con cambios de diseño encaminados a una relación distinta entre los usuarios y sus dispositivos tecnológicos.

Según el informe ‘Consumer Devices for 2015’ los avances en nanotecnología permitirán que la tecnología avanzada de los sensores cree un mercado inteligente nuevo: los ‘wearables’ invisibles, dispositivos casi imperceptibles para los sentidos. En el informe se recalca que un 30% de los ‘wearables’ inteligentes pasarán desapercibidos para los usuarios, debido a los progresos realizados en el sector.  Se trata de integrar los ‘wearables’ de los consumidores en el entorno habitual, y un ejemplo de ello son las lentes inteligentes, o incluso las joyas.  Los analistas destacan que el paso hacia los ‘dispositivos ponibles invisibles’ se puede dar por seguro gracias a los numerosos proyectos basados en sensores y con gran variedad de usos, como las alertas de comunicación o las alarmas de emergencia.

En todas las predicciones del ‘Consumer Devices for 2015’  los avances darán protagonismo ineludible a la biometría, dentro del auge de los ‘wearables’ invisibles. La dinámica actual hará que para el 2016 el 40% de los smartphones tengan integrados sensores biométricos, para escanear la huella dactilar, o autentificar el iris de los ojos, la voz o las venas de la mano. Los estudios indican que la mayoría de fabricantes impondrán el escáner de la huella dactilar como la principal característica biométrica en sus dispositivos para un uso más intuitivo, seguro y discreto. Los ‘wearables’, por tanto, contarán con la tecnología de autenticación biométrica como forma de sincronización con los smartphones.

La autenticación biométrica en los dispositivos móviles inteligentes va a ser una constante imparable en el desarrollo tecnológico de los próximos cuatro años, con la previsión de que en 2019 haya 604 millones de usuarios de esta tecnología portátil a nivel mundial. La tendencia es impulsada por la necesidad de proteger los dispositivos, reemplazando el actual PIN por la autenticación con la huella dactilar, mucho más eficaz y segura, sobre todo para los pagos (banca móvil) y el control empresarial de los empleados (autenticación empresarial).